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A propósito del Ritalín Para ubicarnos un poco mejor en el problema de los niños índigo y el déficit de atención e hiperactividad, y mi posición en contra del uso de fármacos psicodependientes, debo tratar de explicar lo mejor que pueda algunas cosas que espero nos puedan servir para ubicarnos en el tema con más conocimiento de causa. No soy un profesional médico, sólo soy un padre preocupado, pero logro entender que las cosas son así: La ciencia, siempre tan orgullosa de sí misma, ha descubierto que el cerebro tiene lo que se llaman "neurotrasmisores", que son los que se encargan de transmitir la información entre las células cerebrales también conocidas como Neuronas. Los mecanismos son demasiados complejos, tanto, que la misma ciencia reconoce que está en pañales respecto al funcionamiento del cerebro humano. Uno de estos Neurotransmisores se llama "Dopamina". Su abundancia o escasez influye en la capacidad para controlar el movimiento de los músculos, entre otros aspectos. Este neurotrasmisor se almacena en las terminaciones de las neuronas. Cuando llega un mensaje nervioso, estos grupos de dopaminas se vierten hacia el exterior de la neurona y se fijan en los receptores de la neurona vecina. Así esta especie de cadenita, provoca una cascada de sucesos químicos que acaban produciendo una nueva señal eléctrica en la neurona siguiente. Y así eternamente. Precisamente, el Metilfenidato o Ritalín actúan sobre estos neurotrasmisores, porque se considera que los chicos que tienen déficit de atención e hiperactividad probablemente tengan un déficit de ellos. Sin embargo, esto es muy delicado de probar, porque los parámetros los ponen los mismos científicos. Juez y parte?. Eso no puede ser. Yo tengo una manera de pensar que a mi, por lo menos, me ha funcionado, que es la de llevar las cosas a sus extremos más simples. Entonces, dentro de mi simplicidad me pregunto: Ritalín = Químico? Respuesta: SI Químico suelto en cerebro que no se conoce al 100% = Peligro? Respuesta: SI Mi hija siempre fue hiperactiva, distraída, pero feliz. Nunca se me hubiera ocurrido (ni siquiera quiero imaginarme quimicos sueltos en su delicado cerebrito en desarrollo) medicarla para volverla más dócil, robotizada, aletargada, porque si Dios la mandó así, pues Dios sabe por qué, no cree?. Estos niños tienen que adaptarse a este mundo, que, dicho sea de paso, no es un lecho de rosas. He allí la clave del problema. Observe a sus hijos y actúe responsablemente. En el caso de mi hija, nos hemos dado cuenta que ella necesita otros estímulos, muchos estímulos. Le gusta bailar, le gusta el ballet, le gusta nadar. Cuando hace eso, esta tranquila, centrada, y prefiero que este así de una manera natural. Con el cariño de siempre. Oswaldo Rocha
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